Tu negocio no cierra a las seis. Tu compañera de IA tampoco.
Encárgale un objetivo, una rutina o algo que vigilar y Qiu lo lleva adelante en segundo plano, de día y de noche. Si se reinicia, retoma el trabajo sola donde lo dejó. Tú ves en todo momento en qué está.
De un encargo a trabajo hecho
Le das el encargo. Por Telegram o desde la web, en una frase: un objetivo («consigue tres presupuestos de imprenta»), una rutina («cada lunes a las 8, resumen de ventas») o una vigilancia («avísame si cambia el precio de este proveedor»).
Qiu trabaja en segundo plano. Usa sus herramientas (navegador real, correo, Google, Microsoft 365, Slack, GoHighLevel…) sin que tengas que tener nada abierto. Si hace falta, reparte el trabajo entre varios coworkers.
Tú sigues el estado y apruebas lo importante. Cada tarea muestra su estado: escribiendo → trabajando → hecho; las de navegador u ordenador, en cola → en marcha → hecha o en pausa. Antes de pagar, enviar, publicar o borrar, te pide confirmación.
3 ejemplos de uso
Ejemplos de encargos que un pequeño negocio podría darle a Qiu. Son ilustrativos.
Una tienda online: «Cada mañana a las 7, revisa los pedidos de ayer, prepara un resumen y déjame en borrador los correos a los clientes con incidencias». Cuando llegas, el resumen está listo y los correos esperan tu «Confirmar».
Una agencia pequeña: «Vigila la web de licitaciones de mi comunidad y avísame cuando salga algo de diseño o marketing». Qiu entra en la web con el navegador, revisa periódicamente y te escribe por Telegram solo cuando hay algo que encaja.
Una gestoría o despacho: «Todos los viernes, saca los movimientos del banco de la semana y cruza los cobros con las facturas pendientes en la hoja de Google». Qiu lo prepara y te señala lo que no cuadra para que decidas tú.
No se queda a medias
No se queda a medias
Los objetivos, rutinas y vigilancias siguen corriendo en segundo plano y, si hay un reinicio, Qiu los retoma por su cuenta.
Sabes en qué está sin preguntar
Estado visible en cada tarea, del «trabajando» al «hecho» o «en pausa».
Trabaja con lo que ya usas
Navegador real, correo y conectores (Google, Microsoft 365, Slack, GoHighLevel, banca vía Ponto, Brevo…), y puedes conectar tu propio Claude o ChatGPT sin coste extra en Qiu.
De noche, pero con permiso
Tú apruebas lo sensible
Trabajar de noche no significa actuar sin permiso: pagos, envíos, publicaciones y borrados esperan tu «Confirmar». Si aparece un captcha, un código o una contraseña, te lo pide a ti.
Memoria que da continuidad
Qiu recuerda tus preferencias entre conversaciones, por grupo y con memoria semántica, así que cada rutina sigue las mismas preferencias que le diste.
En Europa
Qiu funciona en su nube en Alemania, como servicio gestionado: no tienes que mantener ningún equipo encendido.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que dejar el ordenador encendido para que Qiu trabaje?
No. Qiu funciona en su nube en Europa (Alemania). Tus encargos siguen en marcha aunque cierres el portátil.
¿Qué pasa si hay un reinicio a mitad de una tarea?
Qiu retoma sola los objetivos, rutinas y vigilancias pendientes. No tienes que volver a pedírselo.
¿Puede hacer pagos o enviar correos de madrugada sin que me entere?
No. Antes de pagar, enviar, publicar o borrar te muestra una tarjeta de «Confirmar» y espera tu aprobación.
¿Cómo sé en qué está trabajando?
Cada tarea muestra su estado (escribiendo → trabajando → hecho; y en las de navegador u ordenador, en cola → en marcha → hecha o en pausa), por Telegram o en la web.
¿Cuánto cuesta?
Personal 29 €/mes, Pro 99 €/mes y Business 299 €/mes (todo tu equipo sin pago por usuario y varios agentes a la vez, con tu propia IA). Pruébalo 15 días gratis, sin tarjeta.
Funciones relacionadas
Pon a Qiu a trabajar
Encárgale un objetivo, una rutina o una vigilancia. Qiu lo lleva de día y de noche, y tú apruebas lo importante.